Imagen de referencia de gas.
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Intervención de EE.UU. en Venezuela, ¿una oportunidad de negocios y de obtener el gas que necesita Colombia?

Para 2026 el déficit de gas natural de 190 millones de pies cúbicos diarios.

El gas en Colombia es una necesidad. Es por eso que ante un panorama de déficit como el del país, la intervención de Estados Unidos en Venezuela puede abrir la posibilidad de obtener este hidrocarburo en menor tiempo y, posiblemente, a un menor costo.

¿Cuál es el problema?

Naturgas enfatizó en varias ocasiones que, por la falta de nueva oferta y la poca aceleración para ejecutar proyectos y ampliar la capacidad, en este 2026 enfrentaremos un déficit de gas natural de 190 millones de pies cúbicos diarios.

Pero en 2027 la preocupación crece, puesto que llegará a 286 millones de pies cúbicos y en 2028 será de 405 millones. 

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El gremio indicó en su momento que "el déficit de gas dejó de ser un asunto técnico para convertirse en una amenaza macroeconómica".

Por ejemplo, estimó que el costo del déficit para 2033 sería de $28 billones, mucho mayor a cualquier de las reformas tributarias impulsadas por el Gobierno de Petro en los últimos tres años.

Naturgas dijo que no estamos en una situación de crisis, pero sí en un estado de alerta, sobre todo porque afecta también a la generación de energía.

Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.

"Es el energético que permite respaldar a 36 millones de usuarios cuando los embalses caen y cuando las renovables variables no generan. El riesgo no está en el gas natural como recurso, sino en la falta de velocidad para desarrollar los proyectos que permiten convertir ese recurso en reservas disponibles y conectarlas al sistema", acotó Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.

Llegada de Estados Unidos a Venezuela

Después de un año de varias amenazas, finalmente Donald Trump, presidente de Estados Unidos, decidió el pasado 3 de enero dar vía libre a una operación militar que permitió la captura de Nicolás Maduro Moros.

Tras esto, se anunció que la vicepresidenta Delcy Rodríguez será la presidenta encargada y que Estados Unidos tendría a su cargo la operación petrolera de Venezuela.

Trump señaló que Venezuela estaría dispuesta a entregarles 30 a 50 millones de barriles de petróleo. Además, la estatal de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) indicó que ya estaba negociando con Estados Unidos la venta de "volúmenes de petróleo". 

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Al respecto, el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, sostuvo que un gran acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela le daría "solvencia y liquidez" al Gobierno y, puntualmente, a la petrolera.

Esto podría tener buenos resultados para Colombia en materia de gas, puesto que podría ser la manera de reactivar el gasoducto Antonio Ricaurte.

Gasoducto.

"Se pueden abrir las posibilidades de integración económica colombo-venezolana y la asociación Ecopetrol-PDVSA. Logrado este objetivo se pueden reactivar el Acuerdo Uribe -Chávez, que hizo posible la construcción (ahora la reconstrucción y recuperación) del gasoducto Antonio Ricaurte. Ello, con la anuencia de Trump, posibilitaría y facilitaría el suministro de gas desde Venezuela", explicó.

Acosta manifestó que esto tomará tiempo y sostuvo que Petro aún es un "obstáculo", sin embargo, desde el año pasado se adelantó el proceso de traer gas desde Venezuela para disminuir la compra a Estados Unidos.

Es más, antes de que acabara el año pasado, Maduro había dicho que solo faltaban detalles para exportarle gas a Colombia. Incluso, dijo que la primera exportación sería una donación.

Pero esto generaba muchos interrogantes, como es el hecho de negociar con un país que tenía varias de sus empresas en la Lista OFAC del Departamento de Tesoro de Estados Unidos, por lo que estaban vetadas de participar en negociaciones que utilicen la banca estadounidense o bancos que tengan negocios en ese país.

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En otras palabras, Ecopetrol no podía negociar con empresas estatales de Venezuela, no obstante, desde esta semana la administración Trump ha empezado a quitar sanciones para reactivar principalmente la exportación de petróleo.

Y con una PDVSA que empiece a tener mayor liquidez, los costos de reactivar el gasoducto podrían tener mayor respaldo por parte de la compañía venezolana.  

El propio ministro de Minas, Edwin Palma, le pidió a la Unidad de Planeación Minero Energético (UPME) que evalúe todos los proyectos de regasificación y que "tengan en cuenta el nuevo escenario político con Venezuela y la posibilidad de importar del vecino país, que hoy sería el mejor escenario para los hogares colombianos y la industria nacional".

Relaciones Colombia - Estados Unidos 

Para todo esto es fundamental que las relaciones entre Estados Unidos y Colombia vuelvan a su curso natural.

Angélica Jiménez, Directora del programa de Comercio y Negocios Internacionales de la Universidad Simón Bolívar, expuso que los desencuentros "no responde a una postura ideológica, sino a una lectura jurídica y estratégica del interés nacional colombiano, especialmente dada la condición de Colombia como principal socio comercial de EE. UU. y vecino inmediato de Venezuela, lo que la coloca en una posición de alta vulnerabilidad frente a escaladas militares o inestabilidad fronteriza".

Pero destacó que la reciente llamada entre ambos mandatarios es una "muestra que ambas partes están dispuestas a conversar y cooperar, lo cual es positivo para desactivar una escalada peligrosa".

Jiménez apuntó que en esta ocasión Petro buscó garantizar los canales diplomáticos y avanzar hacia soluciones negociadas, pero esto "no significa que toda tensión entre los presidentes haya desaparecido, ni que no existan diferencias sustantivas profundas". 

La experta en relaciones internacionales recalcó que las posturas no están exentas de costos diplomáticos y comerciales.

"El desafío, entonces, no es solo sostener principios, sino ejercer una diplomacia estratégica y pragmática, capaz de mantener abiertos los canales de diálogo sin sacrificar la autonomía ni caer en posturas intransigentes guiadas por egos o polarizaciones ideológicas", remató.

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